
Mi experiencia me dice que hay momentos en que la vida está cargada de sensaciones sin nombre, tan sutiles que son muy difíciles de catalogar como agradables o desagradables. Simplemente las siento y ellas tratan de encontrar una salida racional a trabes de mi mente. Pero no les puedo dar forma mental enseguida.
Desde pequeño viví estas sensaciones cómo intuiciones de que algo iba a suceder, lo que provocaba una ansiedad muy desagradable y un temor hacia nada definido. A lo largo de los años he conocido a otras personas que les sucede algo parecido y que de igual forma, estas pueden llegar a sufrir mucho por la dificultad de poder expresar y dar a entender esto a los demás.
El sentir emociones sutiles sin saber qué son, puede desencadenar un enlazado sentimiento de temor y miedo, lo que hace que busquemos explicaciones racionalmente plausibles en el futuro. Incluso caer en la superstición...
Aunque respeto y si creo en la precognición, he podido observar que es algo diferente a la intuición.La Precognición es algo aplastante,la certeza de algo, sin que se pueda explicar cómo se sabe.
La intuición es otra cosa;
Nuestro inconsciente es un radar receptivo de inmensidad de información. El 80-90% de la información que llega a nuestro sistema lo hace utilizando vias inconscientes. El resto, el consciente, el que está activo en la vigilia y que se suele confundir con nuestra identidad, sólo se hace cargo de un 15% de la realidad que nosotros podemos detectar.
De qué forma nuestro sistema inconsciente puede abrir un camino hacia la consciencia para avisarnos que hay algo que ha detectado?
Yo pienso que es mediante estas sensaciones o emociones sutiles.
Ellas són la piedra en el zapato que nos hace parar a pensar con atención en algo que no sabemos bien qué es...Hasta que lo identificamos!
Hoy creo firmemente que nosotros somos los creadores de nuestro futuro y que eso lo hacemos en el ahora. Creamos basándonos en ideas y sensaciones que les damos toda nuestra credibilidad y creatividad.
Estas sensaciones/emociones sutiles son las que complementan y recombinan a las Grandes Emociones. Las emociones sutiles, enriquecen, matizan, y cargan de fuerza los grandes Momentos. Ellas aportan de personalidad única a cada vivencia de nuestra existencia...Son indispensables, igual que las bocales, que enlazan consonantes...
Creo que la intuición nos dice que algo que está por llegar, nuebo y diferente, pero que viene de nuestro interior.
La templanza es la actitud más sana para saber llevar este parto mental. En el Tarot podemos encontrar esta representación que nos permite reconocernos. De la misma forma que podemos enfriar un líquido pasándolo de un recipiente a otro y templar su temperatura, para tomarlo... podemos hacer lo mismo con las ideas que surgen de unos presentimientos ardientes, que una vez templados, podemos aprender de ellos y tomar la lección de vida que sale de nuestro interior.